Phil Ivey imparable en Omaha y Limit Holdem
Phil Ivey imparable en Omaha y Limit Holdem
Quizá lo más difícil de ser Phil Ivey sea encontrar un oponente que esté dispuesto a jugar una partida. En los últimos días Ivey había estado esperando, sin éxito, por algún rival en las mesas altas de Full Tilt Poker pero finalmente, ayer encontró acción y, como es usual, logró unos buenos ingresos al ganar alrededor de 778.000$ dólares. El primer oponente de Ivey fue Tom Dwan, quien intentó imponerse en varias modalidades: PL Omaha, Cap NL Holdem y Cap PL Omaha. Desafortunadamente para ‘durrr’, no tuvo éxito en ninguna de ellas y terminó con 210.000$ dólares menos en su bankroll. Ivey saltó inmediatamente a dos partidas de PL Omaha 300/600 con Cole South y Jani Vilmunen. En poco menos de 250 manos, Ivey consiguió un beneficio de 196.000$ dólares y abandonó la mesa cuando sus oponentes prefirieron dejar de jugar. La última víctima de Phil fue ‘deprimiert’ en una modalidad que hacía bastante no daba noticias: Limit Holdem. Con ciegas 2.000/4.000, ambos jugadores tuvieron una sesión de 334 manos de la cual Ivey salió con ganancias de 372.000$ dólares. Sin duda muy buenas sesiones para Phil Ivey. Ya veremos cuánto tiempo pasa antes de que algún otro jugador se anime a darle acción después de estos resultados.
Agosto, un mes de grandes premios en Marbella
Con treinta y dos participantes y cincuenta y ocho Rebuys comenzó el primer torneo celebrado el día seis, el Friday Poker Fever. El Domingo continuaba con el Mini Classic, especial de 200€ de Buy-in y un solo Rebuy o Add-on de 200€. Veintiocho jugadores y diecinueve Rebuys hicieron posible el reparto de los 8.640€ de la bolsa de premios. Por otro lado, las diferentes mesas de Juegos en Efectivo con las que cuenta el Casino Marbella se llenaron durante todo el fin de semana, ampliando la gama de beneficios de los jugadores y del local.
Vídeo: Día 1A y 1B del Evento Principal de las WSOP 2010
Finalmente llegó el día. Tras emitir el $50K Player Championship y el Tournament of Champions, ESPN inició ayer la cobertura del evento principal de las WSOP con dos episodios de una hora cada uno. El primer episodio se centró en el Día 1A y tuvo como protagonistas a Mike Matusow y Ted Forrest, quienes además dieron a conocer al público la apuesta que realizaron por dos millones de dólares. Isaac Haxton, Greg Reymer, Erik Seidel y Chris Moneymaker también tuvieron una breve aparición en el episodio. En los siguientes sesenta minutos la estrella principal fue Annette Obrestad, quien hizo su esperado debut en las WSOP. En la mesa secundaria se dejaron ver Gavin Smith e Ivan Demidov. A continuación, los dos episodios íntegros de los días 1A y 1B del evento principal de las WSOP.
Mike Matusow gana el Florida Poker Championship
Mike Matusow ha vuelto a saborear las mieles de la victoria al llevarse el título del Florida State Poker Championship y un premio de 103.000$ dólares. Este es su primer triunfo desde el 2008, año en que ganó su tercer brazalete en 2-7 Draw de las WSOP. Matusow se impuso a más de cuatrocientos jugadores que asistieron al evento, superando por mucho los 250.000$ dólares que la organización había garantizado. Cabe hacer notar que este es el primer torneo de 1.000$ dólares que se lleva a cabo en ese Estado, ya que recientemente el Gobierno aprobó una ley que permite jugar poker por cantidades ilimitadas (previamente el máximo nivel podía ser NL100). Fiel a seudónimo, Matusow no hizo muchos amigos en Florida. Días antes de que comenzar el torneo, aseguró que los jugadores eran todos horribles y que no tenían idea de cómo jugar al poker. Por supuesto, durante la mesa final del torneo, Matusow se las arregló para ganar dos manos críticas en las que partió con amplia desventaja. La pregunta ahora es ¿El dinero pasará directamente a las manos de Ted Forrest o Mike se empeñara en no pagar su famosa apuesta? Él mismo se encargó de anunciar a través de su cuenta de Twitter lo siguiente: Para todos los idiotas que están interesados en mis finanzas, ya he pagado a Ted Forrest así que fuera de aquí. Ahí va, Mike. Ya sólo faltan 1,9 millones de dólares.
Sam Grizzle: una leyenda apostando en Las Vegas
A raíz de un post en los foros de Two Plus Two en el que un usuario se preguntaba sobre quién era el apostador más enfermo en este momento en Las Vegas llegamos a un artículo escrito por Todd Brunson en el que relata una sorprendente anécdota sobre Sam Grizzle , de quien ya hemos conocido alguna curiosidad. Según Brunson, Grizzle es conocido en Las Vegas por su afición a las apuestas y su total falta de respeto al dinero, una actitud que lo ha llevado a la quiebra en muchísimas ocasiones. Para ejemplificar este punto, Brunson relata que, hace ya varios años, Grizzle llegó al Commerce Casino y se dio cuenta que la partida de 150-300 Limit Holdem era demasiado buena para dejarla pasar. “¿Por qué no juegas”, le preguntó un amigo. Sam metió la mano en su bolsillo, sacó dos dólares y preguntó si era suficiente para pedir un lugar. Un rato después. Grizzle volvió a la sala de poker con 10.000 dólares gracias a un prestamo de Puggy Pearson y comenzó a jugar. Una hora después, Pearson discutió con Grizzle y se llevó sus 10.000$ más la mitad de los beneficios de Sam, dejándolo sólo con 400$ dólares. De alguna manera Sam consiguió mantenerse en la partida y, prosigue Brunson, unas horas más tarde ya tenía 40.000$ dólares sobre la mesa y decidió levantarse para jugar un torneo en el casino. Siguiendo con su buena racha, Grizzle ganó el torneo y a sus cuarenta mil dólares se le sumaron 120.000$ por el primer puesto en el evento. Nada mal para alguien que llegó al casino con dos dólares apenas veinticuatro horas antes. Sin embargo, no contento con su victoria, Sam decide sentarse en una partida de Razz 800/1.600 que, a decir de Brunson, no era para nada sencilla. Es fácil adivinar qué ocurrió después: en unas horas Sam había perdido la totalidad de sus ganancias, se levanto de la mesa y salió del casino con los misma cantidad de dinero con la que había llegado un día antes. “Sólo otro día más en la vida de un apostador”, concluye Todd Brunson.
